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lunes, 28 de septiembre de 2015

LA VIDA NO SIGUE IGUAL (AUNQUE LO PAREZCA)



No sé si huelga el enésimo análisis sobre las Elecciones en Cataluña, pero no me resisto a aportar mi visión sobre aspectos no tan trillados. He leído/escuchado varias opiniones sobre que estamos igual que el día anterior a las elecciones y no estoy de acuerdo, al menos no del todo; ni en lo que respecta a Cataluña, ni en lo que se refiere a sus implicaciones en todo el Estado. Trataré de hacer alguna reflexión, no necesariamente ordenada por su importancia.


  • Es verdad que hemos constatado en que en Cataluña la sociedad está fracturada prácticamente al 50%, pero no es menos cierto que ya lo sabíamos. Ayer lo que se constata definitivamente es que ni inmovilismo, ni independentismo, tienen la fuerza suficiente para desbloquear un statu quo que amenaza con pudrirse definitivamente. Junts pel Sí no consigue  ganar esa suerte de plebiscito bizarro que plantearon, y el resto de fuerzas -en Cataluña y en España- se equivocarían profundamente si creen que el problema está resuelto.

  • Ayer quienes ganaron, sobre todo a medio plazo, son las fuerzas reformistas, que son las únicas que podrán dar salida a esta situación tendiendo puentes entre las dos orillas. En este sentido la alternativa federal que encarna el PSC y el PSOE irá cobrando fuerza cada día que pase. Otra buena noticia para el PSC es que ha aguantado el tirón mucho mejor de lo que les auguraban (prácticamente manteniendo su electorado de las últimas elecciones) y ha resuelto de un plumazo su problema de liderazgo, con un Iceta que baila muy consolidado.

  • Estas elecciones son la tumba política de Artur Mas, que comenzó maniobrando para su propia supervivencia política, removiendo irresponsablemente el fango de la identidad, y que ha acabado con la cara pintada a lo Willliam Wallace catalán. Quién lo ha visto, un señor bien frecuentando excomunistas, antisistema, ecologistas y demás improbables invitados de una casa de alta burguesía catalana. Es altamente improbable que renueve la presidencia, habida cuenta de su dependencia de la CUP, quienes ya le han negado el pan y la sal. Por el camino se ha llevado por delante el centro-derecha nacionalista catalán, ya veremos cómo se reasienta ese voto tras la eventual normalización de la situación política
  • Ciudadanos se confirma como la alternativa aseada de la derecha. Es cierto que Cataluña es el feudo principal de los de Rivera, pero no es menos cierto que el resultado es aún mejor de lo esperado para Ciudadanos, en unas elecciones en las que consiguieron simbolizar el polo opuesto de Juns pel Sí. Así se consolidan como una fuerza importante, que puede disputarle al PP mucho espacio en las próximas generales. No creo, eso sí, que el "préstamo" que parece haberse producido de electores que solo suelen votar en las Generales y lo suelen hacer por el PSC, dure más allá de esta especial circunstancia electoral. En las próximas el "voto útil" será PSOE.

  • Podemos se desploma, víctima también de sus desmedidas expectativas, de su afán por abarcarlo todo con los brazos  y de su falta de claridad en las propuestas. Ya no es que no haya sumado nada a la coalición con Iniciativa per Catalunya, sino que en la practica han supuesto un lastre, rebajando el resultado de IC con respecto a las últimas autonómicas. Muchas formaciones consolidadas en los territorios se lo pensarán dos veces antes de "confluir" con la formación de Iglesias. "Pueblo catalán hacerse un lío sobre lo que defender Coleta Morada; querer satisfacer a todo el mundo y al final quedar desdibujado".  Podemos vino a sustituir al PSOE y con suerte lo hará con IU, como ha ocurrido en todas las elecciones autonómicas. 

  • El PP se hunde. No es solo producto de su anticatalanismo electoralista de años, no es solo producto de una demencial campaña electoral. El castigo y el hartazgo con el PP ha sido y va a ser una constante en toda España.

  • El PSOE se consolida como la única alternativa al PP. Su discurso de unidad en la pluralidad y respeto, su compromiso reformista respetando la ley, debería galvanizar el mayoritario descontento con el PP. Máxime cuando se confirma que Podemos está perdiendo el resuello. La misma noche de unas elecciones trascendentales para todo el país, mientras Rajoy estaba revisionando el España-Malta en la tele, Pedro Sánchez comparecía como próximo presidente del Gobierno -campañón de Pedro en Cataluña, por cierto-.
Más allá de todo ello, estimo que la solución definitiva al rompecabezas catalán vendrá necesariamente de un cambio de Gobierno tras las Generales. Como decía Ortega en 1932, y como comprobamos en España durante décadas, Cataluña estará contenta si forma parte de un proyecto español ilusionante, colectivo, más grande. La solución se llama España Federal y debe servirnos a todos los territorios para reordenar y racionalizar el sistema autonómico. Unidos y fuertes en la diversidad, en el respeto.

Puede parecer que estamos igual que ayer, pero eso, solo lo parece.

SENTIRSE ESPAÑOL



Comparto aquí el enlace a la columna que publiqué recientemente en el diario Público.

http://blogs.publico.es/otrasmiradas/5421/sentirse-espanol/

lunes, 14 de septiembre de 2015

LO QUE LE PASA A PABLO IGLESIAS




Escribir sobre nada relacionado con Podemos, ítem más sobre el mismísimo Pablo Iglesias, es un trago. Si en la firma del escrito aparece algo remotamente vinculable al PSOE, ya puedes esmerarte en glosar las maravillas del pelazo-selfie de la playa, que te dará lo mismo; no importa que sea un twit procaz o un profundo análisis político, los cielos se abrirán y se sucederá una cascada de improperios centrados en tu persona, rango, condición o prestigio -comúnmente todo a la vez-.

No es que sea éste un rasgo exclusivo de un determinado espectro político, ciertamente hablamos de una costumbre muy española. Dice mi amigo y compañero Jose Andrés Torres-Mora que hay que negar eso de que en España no se respetan las opiniones de los demás; todo lo contrario, en España se respetan tanto las opiniones, que nadie se molesta en establecer controversia alguna sobre las mismas, simplemente se ataca directamente a quien la expone y listo. Rasgo común pues, pero nadie puede negar tampoco que los/as pablibers han elevado esa sana tradición a la categoría de arte. En fin, que sé dónde me meto pero creo que por el bien común debo hacerlo.

Todo el mundo se pregunta qué le está pasando a Pablo Iglesias. De aquel chico fresco y desenfadado, rompedor y siempre con una sonrisa en la boca, hemos pasado a ese político que parece desayunar un vaso de vinagre por las mañanas. De aquel líder que intentaba hacerse un hueco empuñando la bandera de la participación y del proyecto colectivo, hemos pasado a un modelo de partido político hiperjerarquizado, donde hasta las candidaturas para las generales las decidió el aparato -con un trasunto de "primarias" de 18% de participación-. Y sobre el aparato, el gran timonel.

De aquel llamamiento constante a la "unidad popular", pasamos a ser testigos de los improperios y descalificaciones que dedicaba a sus antiguos compañeros de IU, a la impertinencia y desdén con la que arrastraba los símbolos, historia e ideales del comunismo español. Ni el PP había llegado a tanto dialécticamente.

Es evidente que Iglesias está encantado de haberse conocido. Pero últimamente cada vez que él y su EGO entran en una habitación, consiguen que no quepa ya nadie más.

La última ha sido llamar a Jeremy Corbyn "Pablo Iglesias británico". Sí, lo ha hecho él mismo, sin abuela ni nada.

Qué halago para el inglés, al fin y al cabo es un tipo sin trayectoria propia, ahíto de referencias. Apenas lleva siendo diputado desde 1983 y pertenece a un partido, el Laborista, fundado en 1900. Dice Iglesias que Corbyn rompe con el socialismo democrático, pero olvida que precisamente la familia política de Corbyn es esa y que el laborismo británico es y ha sido mucho más que la etapa Blair. Obvia también que si se contrasta el discurso del PSOE, o del socialismo europeo,  y el del nuevo líder laborista, se observará que las semejanzas son tantas que uno llegaría a la conclusión de que el que probablemente se reincorpora a la corriente mayoritaria de la socialdemocracia europea es el laborismo británico (afortunadamente).

Al fin y al cabo Pablo, el tuyo era Tsipras, ¿ya no te acuerdas?

Pero no seamos injustos. Precisamente escribo esto para dar una explicación a todo lo que acabo de narrar.

No es culpa de él, simplemente es una metamorfosis: se está transformando en un dios.

Le ha ocurrido a muchos gobernantes a lo largo de la historia. Cuenta magistralmente Suetonio en "Vidas de los Césares" - y recrea más contemporáneamente Obermeier de manera tan genial- cómo es un proceso de esas características, cuando relata la conversión de Calígula en divinidad (nada más lejos que comparar a ambos personajes, tengamos la fiesta en paz, solo me interesa el método). Refiere el autor romano cómo el príncipe, aquejado de unos terribles dolores de cabeza, vómitos y mareos, desapareció durante días, encerrado en sus habitaciones. Y cuando la corte ya le daba por muerto reapareció. Convertido en dios.

Me preocupa lo mucho que ha estado desaparecido Iglesias este verano.

Y ni siquiera ha gobernado nada todavía...